No sé por qué esta mañana pensaba que iba a ser un mal día. Quizá fuese por la ampolla que me había salido en el talón de parte mañana, o por la llaves olvidadas en casa.Pero con la lluvia han venido las buenas nuevas: los exámenes resueltos y el regalo esperado por mi cumple. Ahora con mi Anahata desbloqueado, sólo me queda disfrutar viendo como caen las gotas por el cristal, mientras olisqueo mi té caliente con aroma a Caños.